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Clarín | Suplemento
Pyme 25-10-04
Tercerización: también para
las Pymes
¿Hasta que punto es conveniente
tercerizar la gestión de áreas sensibles, como los impuestos?
En los últimos años, la tercerización de servicios
se ha convertido en una tendencia mundial que las pequeñas y medianas
empresas vienen adoptando con entusiasmo. Este servicio, denominado internacionalmente
outsourcing y desarrollado por firmas especializadas, les permite a las
Pymes tercerizar a aquellas las tareas que no agregan valor a sus negocios
(el denominado back office) y obtener asesoramiento profesional
de primer nivel a costos inferiores a los que se demandaría la
incorporación de especialistas a sus planteles.
La idea central del sistema es que las empresas puedan concentrarse en
las cuestiones estratégicas y las tareas orientadas al negocio
que son fundamentales para su crecimiento.
Mejorar la gestión.
El outsourcing se usa como una herramienta destinada a ahorrar costos
y también mejorar la gestión. Libera a los gerentes de las
Pymes de varias de las múltiples actividades que antes realizaban
y les permite dedicarse a las tareas que requieren su mayor atención
y ocupa la mayor parte de su día de trabajo.
Las áreas de actividad que hoy se tercerizan con más frecuencia
en el país son impuestos, liquidación de haberes y asuntos
legales. Algunos de los beneficios de tercerizar el manejo del
área impositiva en forma integral consisten en generar, mediante
una adecuada planificación, ahorros económicos y financieros
a las empresas, además de evitar generar contingencias indeseadas,
señala Daniel Pociecha, gerente de impuestos de Gestión
Compartida, una de las firmas pioneras en el país en materia de
tercerización de servicios.
Acerca de la posible renuencia de las pequeñas empresas a transferir
a un consultor el manejo de ésta área particularmente sensible,
Pociecha asegura, enfáticamente que las Pymes no dudan a
la hora de tercerizar la gestión de impuestos. Para estas empresas
es sumamente oneroso solventar un departamento de impuestos dentro
de la organización, ya que se necesita una elevada especialización,
capacitación permanente y experiencia.Una empresa de tercerización,
en cambio, puede brindarle todo esto a costos más económicos,
explica.
Solvencia y discreción.
Las compañías que ya han tercerizado este sector señalan
que la clave está en la especialización y la confidencialidad
de la firma que provea el servicio.
Pociecha, de Gestión Compartida, está de acuerdo con estos
dos principios y explica: Las empresas deben tener en cuenta, a
la hora de tercerizar esta área, la correcta elección del
profesional o de la firma que manejará sus temas impositivos, basándose
en su preparación y experiencia.
La falta de un adecuado planeamiento impositivo, incumplimientos
formales o materiales en las presentaciones impositivas podrían
acarrearles altas sanciones materiales y formales que van desde
una multa hasta la clausura del establecimiento, advierte el consultor.
El éxito de un buen servicio de tercerización impositiva
radica también en estar del lado del cliente con una visión
empresaria que permita comprender , más fielmente las necesidades
de la empresa y responder velozmente ante las diferentes requisitorias,
agrega.
¿Y las finanzas?
Aunque resulta cada vez más habitual el outsourcing de los impuestos,
no es tan común que una empresa encomiende a terceros su contabilidad,
o ciertos procesos administrativos, como el pago a proveedores,
la facturación, las cobranzas, la administración de activos
fijos, tomas y colocaciones de fondos entre, otras tareas.
En general, los expertos admiten que es mas difícil que una empresa,
y particularmente una Pyme, decida tercerizar su administración.
Esto le genera incertidumbre y temores. Los directivos o dueños
de la firma sienten que están exponiendo ante un desconocido la
intimidad de su negocio. Hay que tener en cuenta, en
este punto, que muchas Pymes son empresas familiares, y por lo tanto la
cuestión de la intimidad es mucho más delicada y respetada.
En ocasiones, estas firmas ni siquiera aceptan analizar y evaluar los
beneficios de tercerizar estas actividades.
Los expertos de las consultoras procuran, por su parte, enfatizar, que
cuando se tercerizan estas funciones del área administrativa, un
equipo especializado de profesionales entrenados se hace responsable y
ejecuta las actividades de este sector.
Se trata, dicen, de quipos que están actualizados y conocen los
cambios constantes de la normativa contable.
Al iniciar tareas en una compañía que tomo la decisión
de tercerizar estos procesos, revisan y analizan los circuitos involucrados,
buscando la forma mas eficiente de encarar la tarea para obtener información
oportuna y confiable que permita que los directivos puedan tener una clara
visión a la hora de tomar decisiones.
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